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Claves para detectar a tiempo el cáncer de seno

 

El cáncer de seno es una de las enfermedades más comunes entre las mujeres, pero la detección temprana es la mejor arma para combatirlo. Estar atenta a las señales de tu cuerpo y realizarte chequeos preventivos son pasos fundamentales para un diagnóstico a tiempo y un pronóstico favorable. Aquí te presentamos las claves para la detección temprana.

 

1. Autoexploración Mamaria Regular

 

Familiarizarte con la apariencia y el tacto de tus senos es el primer paso. Se recomienda realizar una autoexploración mamaria una vez al mes, preferiblemente unos días después de que termine tu periodo menstrual, cuando los senos están menos sensibles e hinchados.

¿Qué buscar durante la autoexploración?

  • Bultos o Nódulos: Presta atención a cualquier bulto nuevo, endurecimiento o engrosamiento en el seno o en la axila.

  • Cambios en la Piel: Observa si hay enrojecimiento, descamación, hoyuelos o una textura parecida a la piel de naranja.

  • Secreción del Pezón: Cualquier tipo de secreción inusual, especialmente si es sanguinolenta o ocurre sin exprimir el pezón, debe ser evaluada por un médico.

  • Cambios en el Pezón: Un pezón que se invierte (se mete hacia adentro) o que cambia de forma también es una señal de alerta.

  • Dolor Persistente: Un dolor en el seno o en la axila que no se va después del periodo menstrual debe ser revisado.

 

2. Mamografías de Rutina

 

La mamografía es una radiografía de las mamas que puede detectar cambios que son demasiado pequeños para ser palpados. La Sociedad Americana del Cáncer y otros organismos de salud recomiendan que las mujeres con riesgo promedio comiencen a realizarse mamografías anualmente a partir de los 40 o 45 años. Es fundamental hablar con tu médico para establecer el calendario de chequeos más adecuado para ti, según tu edad y tus factores de riesgo personales.

 

3. Chequeos Médicos Anuales

 

Además de la autoexploración y la mamografía, es importante que un profesional de la salud realice un examen clínico de los senos durante tu chequeo ginecológico anual. El médico o la enfermera están capacitados para detectar anomalías y pueden ofrecerte orientación personalizada.

 

4. Conocer tus Factores de Riesgo

 

Si tienes antecedentes familiares de cáncer de seno, mutaciones genéticas como BRCA1 o BRCA2, o si has tenido una enfermedad benigna en el seno, tu riesgo puede ser mayor. Conocer estos factores te permitirá discutir con tu médico la posibilidad de un plan de detección más temprano o con pruebas adicionales, como una resonancia magnética (RM) mamaria.

El conocimiento es tu mejor herramienta. Al estar atenta a los cambios en tu cuerpo y al seguir las recomendaciones de los profesionales de la salud, puedes tomar un papel activo en la prevención y detección temprana del cáncer de seno, lo que puede salvar tu vida.